¿Y si no viniste a ser una sola cosa? La magia de ser multipotencial (y por qué el mundo la necesita urgente)

Durante años, trabajé en tratar de ajustar lo que me gustaba hacer a una etiqueta profesional. Probé caminos, reinventé formas, combiné intereses… no siempre exitosa, no siempre entendida. Ni por los demás, ni por mí misma.

Y aunque eso puede sonar a algo de juventud, la verdad es que tengo 47 años, soy mamá y hace rato que dejé atrás la pregunta “¿qué vas a ser cuando seas grande?”. Pero no la olvidé. Porque todavía cargo con algunas de sus consecuencias.

Hoy puedo decir que no me defino por un solo título. Y no lo digo como una frase de moda, sino como una conclusión vital. Lo que me define es el deseo constante de crear algo con sentido, de conectar lo que sé, lo que aprendo y lo que me importa con una acción concreta. Y en ese proceso descubrí que hay un nombre para eso: multipotencialidad.


Multipotencialidad y sustentabilidad: un cruce necesario

En Bitácora Circular vengo hablando desde hace tiempo sobre los impactos ambientales y sociales de la industria textil. Cada año se producen más de 100.000 millones de prendas, y una gran parte termina en vertederos o incinerada.

Este modelo de producción y descarte constante no solo genera toneladas de residuos: representa el 10% de las emisiones globales de carbono y contamina fuentes de agua con microplásticos y químicos tóxicos.

La pregunta que me hago siempre es: ¿cómo transformamos esta lógica? ¿Cómo cambiamos el sistema sin quedarnos paralizados?

Y ahí es donde ser multipotencial se vuelve no solo válido, sino necesario.

Porque la moda sostenible no se construye desde un único lugar. Necesita diseñadores, comunicadoras, tecnólogas, investigadoras, activistas, educadoras, madres, hackers, costureras, artesanas, estudiantes. Personas que tejan saberes y miradas distintas para imaginar otro futuro.

Yo soy una mezcla de todo eso. Y tal vez vos también.


Un llamado a diseñar vidas con sentido

Ser multipotencial no significa hacer todo al mismo tiempo. Significa honrar tu diversidad interna, dejar de juzgarte por no encajar, y empezar a usar eso como una herramienta para construir soluciones distintas.

Soluciones que miren lo ambiental, lo humano, lo emocional. Porque no hay sostenibilidad real si nos obligamos a encajar en moldes que no nos representan.

“La revolución sostenible no se va a parecer a nada que ya exista. Por eso necesitamos personas que imaginen lo nuevo sin miedo a mezclar disciplinas.” (Sí, eso lo digo yo.)


🌱 Si estás en esta búsqueda, no estás sola

Si llegaste hasta acá porque viste mi post en Instagram, gracias. Quise escribir esto porque siento que hay muchas formas de ser parte de una transformación sustentable, y no todas pasan por reciclar o consumir menos.

A veces, también se trata de diseñar tu vida como un acto de coherencia.

Y eso también es activismo.

Comentarios

Entradas populares